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miércoles, 11 de agosto de 2010

7ª etapa Refuge de la rutte de Phagalcette-Col Bagargiak

5 de Septiembre de 2004




Distancia: 20,7 km.

Ascenso total: 1.480 m.

Descenso total: 970 m.

Altura máxima: 1.433 m.

Altura minima: 610 m.

Valoración: 8



Partimos del gîte Kaskoleta a las 8:05, Pepe nos apretaba para salir a las 8:00 en punto pero no ha sido posible. Enseguida comenzamos el ascenso al collado sur del Ithurramburu (801 m), primero por la pista asfaltada por la que veníamos ayer, y cortada a menudo por un sendero empinado para suprimir las curvas de la carretera, y en media hora nos plantamos en lo alto, donde dos pastores nos indican donde se encuentra el col d’Irau siguiente punto de referencia de nuestro camino, la verdad que desde este collado se ve impresionante ya que tenemos que realizar un gran descenso para después comenzar a subir a este collado situado entre picos que cierran el valle. Descendemos por una pista hasta el fondo del valle (650 m) para comenzar a subir por un sendero muy empinado situado en un espolón dejando en nuestra subida el Iraukotufurru (1.152 m) a nuestra izquierda. Antes de llegar al alto cruzamos con una pareja de montañeros que hacen nuestro recorrido en sentido contrario.

Poco antes del final encontramos la carretera que va desde Béhérobie al bosque de Iratí, y en ese mismo punto una bergerie o casa de pastores donde compramos un poco de queso puro de oveja, que vende el pastor y que el mismo fabrica, de paso rellenamos nuestras cantimploras. Dejamos la bergerie y continuamos a la izquierda por la carretera hasta alcanzar el col d’Irau (1.008 m). Tomamos un sendero a la derecha muy empinado subiendo a las cimas peladas por las que caminamos durante un tiempo, atravesando una zona donde se encuentran los cromlechs de Okkabé, aprovechando para tomar un descanso y hacer algunas fotos.



Pepe parece que va un poco mal parece que el peso de su mochila no lo lleva bien, rápidamente retoma la marcha, quiere llegar cuanto antes a la cima del Okkabé para comenzar a descender, aunque al final la cima la dejamos a la derecha, descendiendo por un claro al principio hasta llegar enseguida a un precioso bosque de hayas. La pista tiene cintas de árbol a árbol indicando peligro, hemos deducido que la están preparando y las máquinas trabajan durante la semana, hoy no, es domingo. Las hayas nacen desde el fondo del barranco intentando buscar la luz en lo alto, con troncos rectos de mas de 40 m. de altura.



Al final del descenso llegamos a una carretera que tomamos a la izquierda para en cinco minutos encontrar el Chalet Pedro, un agradable restaurante con algunas mesas apartadas donde nos sentamos a comer algo de lo que nosotros portamos, así que compramos unas cervezas y comemos el queso que compramos, haciendo una parada de una hora. La mañana ha estado muy bien, con bruma, el sol ha salido tarde y la humedad de hoy es bastante menor que ayer, así que estamos llevando la ruta un poco más relajada. Partimos del Chalet Pedro con el sol en lo alto, aproximadamente a las 14:00 horas. Continuamos por la carretera que hemos traído hasta aquí, hasta llegar a una zona de pic nic donde la gente pasa el fin de semana, hay un lago artificial y una zona de praderas muy agradable. Después de varios cruces de carretera volvemos a tomar un sendero a la derecha en fuerte ascenso hasta alcanzar una pista que asciende en zigzag en medio del hayedo, hasta llegar a un collado que desciende hasta la misma carretera que hemos dejado anteriormente y a la altura de otro lago artificial, donde la gente descansa al borde del agua, tomando el sol, debe de estar prohibido pescar o bañarse pues la gente no lo hace a pesar del calor. Lo bordeamos cruzando el lago por una pequeña presa que sirve de retención del agua del lago. Volvemos a ascender por el hayedo por una nueva pista y en zigzag hasta llegar a las casas de Iratí, una zona de alojamientos rurales dispersados por la zona que no es mas que nuestro fin de etapa, el col Bagargiak, y con un magnifico gîte d’etape una tienda y un restaurante, y como el restaurante es un poco caro para nuestros bolsillos españoles, decidimos ir a la tienda, comprar provisiones y pegarnos una cena a base de bocadillos de sardinas, queso y salchichón acompañados de unas cervezas y de postre una crema de yogurt, después de esta magnifica cena, hemos tomado un té en el bar y nos hemos ido a dormir. Espero una llamada de casa, espero que no tarden, pues tengo ganas de meterme en la cama.

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